miércoles, 8 de febrero de 2012

LA LLAVE DEL REINO PERDIDO

Sonia era una joven que se sentía triste, recién fallecieron sus padres y su tío intentaba quitarle la herencia dejada por ellos, en ese momento se enteró que era adoptada, comenzó a investigar, averiguó que fue llevada desde un pueblo del interior, hacia donde se dirigía el tren en el que viajaba, según el auxiliar, faltaba media hora para llegar, le gustó ver por la ventana la mezcla de paisaje, donde alternaba la playa y el campo, al llegar la joven buscó alojamiento, sólo existía una residencial y no había turistas, por lo que no fue difícil encontrar donde hospedarse, ese día durmió temprano.
Al siguiente día, desayunó y salió a recorrer el pueblo y ver si lograba encontrar algo sobre el hogar desde donde fue derivada al lugar en que sus padres la adoptaron, preguntó a algunas personas, pocos lo recordaban, porque fue cerrado cinco años después del periodo de cuarentena. Según averiguó, había una señora mayor que trabajó ahí escogió jubilarse y no ser ubicada en el hogar de otra ciudad.
Después de conversar con la señora, quien le informó que cuando tenía como cuatro años fue encontrada vagando por las calles, pasaron dos semanas recorrieron todo el pueblo tratando de averiguar si alguien la reconocía, no teniendo respuesta alguna, y como no pudieron dejarla por causa de la cuarentena, que recién llevaba casi un mes, y duró más de tres meses, muriendo varios niños en ese período. El problema con esa noticia, era que ya no tendría más respuestas, porque era muy poca la información conocida.
Estaba con esos pensamientos cuando un hombre de unos treinta años, muy atractivo, se acercó a preguntarle la hora y buscó conversación, la joven estaba feliz de que un hombre así mostrara interés por ella. En la noche, cuando regresó, en el comedor de la residencial conoció a un joven, de unos veinte y tantos, que no tenía buen carácter, pero poseía la mirada que podía ver el alma, al pasar a su lado le golpeó la pierna y no le ofreció disculpas, lo que provocó que no le agradara en lo más mínimo.
Durante la semana siguiente, recorrió el pueblo con Matías, el joven atractivo, aunque no le mencionó a su acompañante que alguien los estaba siguiendo, Sonia no logró ver quién era, lo otro que no le mencionó, eran los sueños que estaba teniendo desde que llegó al pueblo, en donde ella tenía una caja que escondía entre unas rocas. Algo le decía que no debía confiar en él, esa sensación surgió cuando comenzó a hacerle preguntas tratando de saber si ella tenía conocimiento de una caja antigua, la joven sabía a que hacía referencia, pero simulaba no entender a qué se refería, aunque cada día era más persistente con sus preguntas, ya la estaba cansando, se lo dijo, por esa razón el hombre mostró su verdadero carácter, ya nada agradable, le ordenó que le dijera todo lo que sabía sobre la caja con la llave, como la joven no entendía a qué llave se refería, aunque sospechaba que la supuesta llave estaría dentro de la caja con la que soñaba Sonia, la asustó el hecho de que Matías se molestara demasiado, casi violento, ella retrocedió por instinto cuando él levantó la mano para golpearla, pero otra mano lo detuvo, era del hombre desagradable de la residencial, la cogió del brazo y la llevo, sin mencionar palabra, dejándola en su dormitorio e irse.
Al otro día Matías apareció en el comedor, le ofrecía disculpas por su reacción, pero algo dentro de Sonia no le permitía creer en la sinceridad de sus palabras, por lo que le pidió que nunca más la buscara, le aseguró que no se desharía de él tan fácilmente, mientras hablaban, la joven notó la presencia, aunque escondida, del joven que la llevó la tarde anterior, lo sentía alerta, cuando Matías comenzó a violentarse, él apareció a su lado, dejando en claro que ella no estaba sola, ambos se miraron como midiendo fuerzas con la mirada, algo desconcertó a Matías, ya que dudó un poco e hizo un último intento de convencerla, al no cambiar la respuesta decidió irse, prometiendo regresar.
Esa tarde el joven desagradable, cuyo nombre era Lucas, le contó una historia increíble, la joven pensó que estaba loco, ella era la única persona que sabia donde estaba la llave de un reino que desapareció hacia veinte años, definitivamente lo creía loco, aunque la hacia dudar el detalle de la descripción de la caja que ella veía en sus sueños, le pidió al joven que le mostrara alguna prueba de todo lo que decía, él aseguró que no las tenía físicamente, pero que cuando llegara el momento ella sola lo sabría, agregó que tenían que encontrar esa llave antes de la luna llena, ya que solo en ese momento pueden encontrar la puerta.
Según la historia que le contó, hace como veinte años el gobernante de un pequeño reino fue asesinado por su hermano, antes de morir pidió a sus empleados que escondieran la llave del reino, así el hermano no podría asumir el trono, ya que con linaje de sangre y el medallón se podía asumir el trono, razón por lo que, desde entonces, la están buscando y nadie sabe la ubicación de dicha llave que escondió la hija del rey muerto, la pequeña ya debía ser mayor de edad, por lo que puede reclamar el trono, pero el hermano del rey la quiere desaparecer después de tener la llave en sus manos, por lo que enviaron a Lucas para ayudarla y llevarla de regreso a salvo.
Esa noche el sueño fue más nítido, por lo que al despertar recordó el lugar aproximado en donde podía estar la caja, pero cuando iban en camino Lucas notaron a Matías siguiéndolos, por lo que optaron por dejarlo para el siguiente día. Salieron más temprano, cuando llegaron al sitio que podría ser, algunos lugares de la zona eran iguales, pero otros habían cambiado, al parecer hubo un terremoto que desmoronó todo el borde costero, por lo que las rocas que ella recordaba ya no estaban a la vista.
Triste, ambos regresaron a la residencial, pensando en otra forma de encontrar la llave, decidieron ir a la biblioteca y buscar mapas para revisar cuanto de la orilla se desmoronó durante el terremoto.
Cuando tenían todo listo fueron nuevamente a la misma zona, pero aún no conseguían dar con el lugar, revisaban los mapa cuando la joven sintió una brisa que se transformó en viento, como a dos metros comenzó a aparecer un remolino, que luego en la superficie tenía a un hombre vestido con una chaqueta pequeña y un especie de moño de cola, que le dijo:
- Donde el viento y el mar quiebran, encontrarás lo que deseas.
Cuando miró a su alrededor ya no había ni viento ni hombre y Lucas la miraba preocupado, le dijo que había estado como en trance, al explicarle a él lo que imaginó, éste afirmó que se trataba del vigilante de la llave quien le entregó la clave para encontrarla, trataban de pensar que sector es parecido a la descripción que mencionó el cuidador. Después de un par de giros mirando el entorno, notaron un área que sobresalía hacia el mar, caminaron y miraron desde esa orilla y notaron varias rocas grandes, Lucas bajó y pudo mover las rocas medianas, después de despejar un buen espacio, consiguió ver una parte de la caja, por lo que sacó el resto de las piedras y tierra, logró sacarla, era de metal plateada con tallados, mediana a chica, por lo que el joven se la colocó en el bolsillo de la chaqueta, al subir alcanzó ver a Matías que se acercaba corriendo hacia ellos, corrió donde Sonia para pasarle la caja, pero fue arrebatada antes, sin embargo, alcanzó a lanzarse sobre él cayendo los dos al piso, abriendo la caja por el golpe mostrando un gran medallón con cuatro piedras que parecían diamantes con unas puntas que punzaron un dedo de la joven, la gota de sangre recorrió cada una de las piedras cambiando sus colores a una piedra roja, otra verde, azul y amarilla, por toda la preocupación no vieron el atardecer, el reflejo de la luna dio en el medallón, lo que provocó que un reflejo más fuerte apuntara hacia un bosque cercano cubriéndolo como una sábana blanca, que a medida que desciende va dejando una gran muralla de piedra y una amplia puerta de troncos, que fueron abiertas y de ellas salieron un grupo de hombres uniformados que corrieron hacia donde peleaban los hombres, pero sólo encontraron a Matías, de Lucas no había señal alguna; al atravesar la puerta, vieron que detrás de la muralla había un pequeño pueblo que mostraba felicidad al verla pasar con los guardias, al llegar al ala central de lo que parecía ser un castillo, un hombre anciano los esperaba, se presentó como el consejero del antiguo rey, preguntó que hará con el hermano del rey y sus seguidores, por lo que Sonia solicitó que fueran encarcelados para después ser sometidos a juicio.
A media noche fue coronada como la reina del pueblo y así éste no desaparecería de nuevo, aunque estaba triste por la desaparición de Lucas, sabía que tenía una responsabilidad que asumir. El sabio solicitó permiso para presentarle a alguien, la joven vio a un hombre un poco mayor que ella caminar y hacer una reverencia de respeto, aunque no lo conocía, cuando el hombre levantó la vista, aunque no era Lucas, reconoció su mirada, por lo que el sabio explicó, que para no arriesgar su vida, buscaron un cuerpo que pudieran usar por el período necesario, por lo que el joven que ella conoció no existía, ya que su alma lo había abandonado, y Lucas ocupó su espacio momentáneamente, lo que al morir, regresó al cuerpo que correspondía. Aunque Sonia no entendía nada, estaba feliz de que tuviese una segunda oportunidad con él, ya que durante el tiempo que pasaron juntos ella aprendió a amarlo, y al saber que era correspondida, se casaron y mantuvieron a salvo al reino perdido por mucho tiempo, gracias a sus hijos y su descendencia, pero ese es otro cuento.

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